
Iba cierto día a comprar fruta donde un señor, entre oraciones y oraciones, al despedirse me dijo lo siguiente: nunca dejes de luchar.
No hay motivo para mirar hacia atrás masque para saber que tropezaste, pero olvida eso, eso esta atrás y por algo no estará en tu futuro, cada tropezón nos ayuda a levantar los pies. Mientras algunas se preguntan y se lamentan otros tantos le buscamos el sentido a nuestro camino nunca mirado hacia atrás siempre adelante.
Porque nos amargamos en un abismo cuando hay flores que nacen en la mayor adversidad, porque no darle gracias a Dios por cada momento vivido?
Lectores, cuando se deja de luchar, se deja de vivir, se deja de soñar...
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